Mostrando entradas con la etiqueta capitalismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta capitalismo. Mostrar todas las entradas

Lo impensable aconteció

Sobre el plan Bush.

Por Boaventura de Sousa Santos
La palabra no aparece en los medios de comunicación norteamericanos, pero de eso se trata: nacionalización. Ante las cesaciones de pagos ocurridas, anunciadas o inminentes de los principales bancos de inversión, de las dos mayores sociedades hipotecarias del país y la mayor aseguradora del mundo, el gobierno federal de los Estados Unidos decidió asumir el control directo de una parte importante del sistema financiero. La medida no es inédita, pues el gobierno intervino en otros momentos de crisis profunda: en 1792 (bajo el mandato del primer presidente del país), en 1907 (en este caso, el papel central en la resolución de la crisis le cupo al gran banco de entonces, el J. P. Morgan, hoy Morgan Stanley, también en riesgo), en 1929 (la gran depresión que duró hasta la Segunda Guerra Mundial: en 1933, mil norteamericanos por día perdían sus casas en manos de los bancos) y en 1985 (la crisis de las compañías de ahorro)...

Seguir leyendo:
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-112235-2008-09-26.html

Sobre el mejor anuncio de Europa






Un comentario sobre comerciales actuales

Psicoanalista: Mónica Pelliza
NEL -Delegación Cochabamba

Últimamente me ha llamado la atención la producción de algunos comerciales que proponen una nueva manera de llegar al consumidor. Antaño se planteaban guiones que giraban en torno al "objeto del deseo", siguiendo muchas veces una lógica histérica. La imagen de una mujer bella o una parte de su cuerpo, asociado al producto en promoción, movía la ilusión de que al adquirir el producto, también se adquiría algo de esa mujer. Para ellos, ella representaba el objeto de su deseo; para ellas, se trataba más bien de interrogar los atributos de la modelo para captar: ¿Qué tiene ella para causar el deseo en ellos? Tanto para el hombre como para la mujer, "esa mujer" representa una respuesta a tantas interrogantes sobre la problemática de lo femenino.

Pareciera que la modalidad de ventas de productos que se impone actualmente, es la de "denuncia" del malestar en la civilización contemporánea. He tenido la oportunidad de ver un comercial en el cual se observa a un padre joven, junto a su hijo de aproximadamente 5 años, haciendo las compras en el supermercado. El padre, un flaco con mirada distraída, empuja el carrito. El niño escoge una bolsa grande con caramelos, mira fijamente al padre y pone los caramelos en el carrito. El padre también lo mira fríamente y saca la bolsa. El niño, quien empieza a lloriquear, pone la bolsa. El padre la vuelve a sacar. Se desencadena una escena insostenible: el niño empieza a gritar desaforadamente y golpea el carrito. La gente en el local se vuelca para mirar la escena. El niño, aun más descontrolado empieza a tirar los comestibles de los estantes, sin dejar de gritar. Finalmente se bota al piso, en un berrinche total, zapatea y sigue gritando. La última imagen es la de la cara del padre, con una mirada de desconcierto. Inmediatamente sale una advertencia: "Use condones Zazoo".

¿Por qué vende este guión? Llama profundamente la atención el silencio que acompaña a las imágenes, se oye la voz en el escándalo y se impone la mirada. Ni una palabra. Pero se escucha: "Si usted no está a la altura de las circunstancias… use Zazoo".

En esta época constatamos la caída de los semblantes del Otro y la "desactivación" del Nombre del Padre en tanto que metáfora. El efecto de este fenómeno es una irrupción de síntomas que no se dirigen al Otro, dejan de funcionar como mensajes, dando lugar a la primacía de lo real y del goce.

Si la metáfora paterna y la identificación al significante amo han representado clásicamente formas de regulación de la pulsión, la caída de este artificio trae consigo nuevos efectos. ¿Cómo plantear la cesión de goce en una época en la cual lo simbólico declina?

En la publicidad descrita, el niño atropella al padre con los berrinches. Es un verdadero desenfreno. El padre lo mira, sin palabras. Sencillamente no encuentra los recursos simbólicos para atenuar la pataleta. ¿Cómo encarará la situación? Podría "sacarlo de los pelos", pero lo más probable es que opte por una posición más permisiva: comprarle el gran paquete de caramelos.

La crudeza del comercial sorprende. El factor inesperado es el que probablemente vende. El carácter de denuncia de la declinación de la función paterna conmueve. Pero lo interesante es que no se presenta un procedimiento por la vía del ideal para contestar a la pregunta: ¿Qué es un padre? Sencillamente el aviso del condón es una exhortación a que cada cual se haga responsable de las vicisitudes de sus acciones.

Agotamiento físico y mental mata a 10 mil japoneses al año

La enfermedad del karoshi

TOKIO. El juicio por la muerte de un ingeniero japonés, cuya causa habría sido el exceso de trabajo, volvió a poner sobre el tapete lo que en el Japón se conoce como karoshi, enfermedad que, según fuentes no oficiales, afecta a unos 10.000 nipones al año.
Aunque el nombre del ingeniero, que laboraba para la transnacional Toyota, no fue dado a conocer, Mikio Mizuno, abogado que representa a la viuda ante los tribunales, dijo a la prensa que el hombre tenía 45 años, ninguna enfermedad conocida y trabajaba más de 80 horas extras al mes bajo una gran presión, ya que se encontraba desarrollando una versión híbrida de uno de los modelos de Toyota.
La muerte del ingeniero, que trabajaba todos los días hasta altas horas de la noche, e incluso los feriados y fines de semana, se produjo en enero del 2006.
Este no es el primer caso de muerte por karoshi que se registra en la firma Toyota. En el 2002, un empleado de 30 años se desplomó mientras trabajaba; su viuda, Hiroko Uchino, llevó el caso ante los tribunales y logró obtener una cuantiosa cifra, después de que su pedido fuese rechazado por las autoridades laborales.

SEGUIR LEYENDO: http://www.elcomercio.com.pe/edicionimpresa/Html/2008-07-27/agotamiento-fisico-y-mental-mata-10-mil-japoneses-al-ano.html

LA DOCTRINA DEL SHOCK_EL AUGE DEL CAPITALISMO DEL DESASTRE




El nuevo libro de Naomi Klein.

La canadiense Naomi Klein ha editado su flamante libro, La doctrina del shock (el auge del capitalismo de desastre), que todavía no existe en castellano. The shock doctrine (su título original) surge de la relación entre las políticas de shock neoliberal de las últimas décadas, comparadas con los verdaderos shocks eléctricos aplicados a prisioneros y enfermos como modo de doblegarlos, domesticarlos, e imprimir sobre ellos una nueva personalidad. Con las sociedades está ocurriendo lo mismo, dice Klein, quien sostiene que el principal recurso contra este modo de dominación es la información. Aquí, el impresionante video que acompaña la salida del libro.

“Este libro es un desafío a la afirmación central y más valorada en la historia oficial – que el triunfo del capitalismo desregulado nació de la libertad, y que los mercados libres irrestrictos van mano en mano con la democracia. En su lugar, mostraré que esta forma fundamentalista de capitalismo ha sido consistentemente traída a la vida por las formas más brutales de coerción, infligidas al cuerpo político colectivo así como a innumerables cuerpos individuales.”
Así comienza la canadiense Naomi Klein su nuevo libro, The shock doctrine (La doctrina del shock). Klein es la autora de No logo, Vallas y ventanas (y más recientemente, del prólogo de la edición norteamericana de Sin Patrón, de lavaca).
Esta nueva obra plantea una recorrida por su hipótesis de que las sociedades modernas son sometidas a verdaderos electroshocks (y cabe agregar que el sistema de torturas aplicado en la Argentina por el régimen militar es tal vez la expresión más cabal al respecto) que permiten ablandarlas y someterlas a la aplicación de políticas neoliberales sin anestesia, tal cual lo pregonó el economista Milton Friedman y tal como lo aplicaron desde dictaduras latinoamericanas hasta gobiernos como el de Margaret Thatche en Inglaterra, o los de los Estados Unidos en general. La idea es que una matanza, un desastre natural, o cualquier hecho conmocionante abre paso a la posibilidad que Friedman pone como condición para que se aplique la política del shock a una sociedad domesticada por el miedo o el terror.
Así, pueden formar parte de esta doctrina tanto los golpes de Estado latinoamericanos, como la guerra de Malvinas, la matanza Tiananmen en China, los atentados a las Torres Gemelas o los desastres naturales que cada vez parecen más cotidianos: herramienta de shock para justificar luego políticas económicas de privatización, depredación, concentración de la economía en pocas manos, desempleo, empobrecimiento y hambre a costa del sometimiento de sociedades enteras.
Naomi Klein empieza por investigar los experimentos de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA), con la tortura por electroshock como forma de “desesquematización” de los detenidos o internados. Luego comienza la descripción sobre cómo esos tormentos, ese shock eléctrico, es comparable a las políticas de un capitalismo que de otro modo no podría generar la dosis suficiente de atontamiento, miedo y parálisis que le permite doblegar a grandes sectores de las sociedades modernas.

Pero el mensaje del libro, y del documental que presentamos aquí, no queda sólo en la denuncia y la indignación. Naomi plantea que el arma de resistencia frente a este modelo de cosas es la información. Saber lo que ocurre y cómo, para poder generar pensamiento y acción que abran espacio a la vida.
Aquí publicamos además la entrevista que en Democracy Now le hiciera a Naomi Klein la periodista Amy Goodman, un modo de ir adentrándose en el contenido de La doctrina del shock.

Leer entrevista:
http://lavaca.org/seccion/actualidad/1/1619.shtml